La importancia de una estrategia digital

Plantear una estrategia digital con cierta eficacia es algo complejo. No se trata de replicar lo que te ha servido para otros clientes, ni de pensar en los canales existentes sobre los que tomar decisiones.

Estrategia digital con Inbound marketing

Empezar una estrategia diciendo que hay que estar en redes sociales, invertir en Google AdWords y tener un blog es construir la casa por el tejado.

Por eso muchas veces las estrategias digitales no son todo lo eficaces que deberían ser con el presupuesto acordado. Siempre hay margen de mejora y de optimizar un presupuesto para maximizar el ROI.

Leo en algunos sitios que se garantizan resultados de negocio en internet. Prometen posiciones en Google por medio de SEO y aseguran que lo hacen con metodología Inbound Marketing. Luego me doy cuenta que lo que ellos entienden como marco de trabajo para plantear una estrategia digital con Inbound está un poco confuso.

Hablar de Inbound Marketing implica hacer mil y una cosas en una estrategia digital y todos dando consejos alegremente de ello. Creo que se debe a que el término suena fresco y quizás no haya mucho más que ofrecer que el clásico marketing online. Más que nada por aquello de llamar la atención con un nuevo término, no vaya a ser que alguien se quede atrás. Y total como la competencia ya lo hace…pues quienes hablan con alegría del Inbound Marketing creen que también lo hacen. Pobres ilusos.

Hacer Inbound Marketing da para hablar largo y tendido y es una cosa que ahondaré en otro contenido. No me quiero despistar del objetivo: hablar de estrategia digital.

Fases para desarrollar una estrategia digital con eficacia

Lo primero de todo que se debe hacer antes siquiera de empezar a dar recomendaciones sobre lo que está bien en una web u otra o si debemos abrir un blog o no es conocer quiénes son los buyer personas de esa marca.

Aquí suele estar el 80% de la optimización de la estrategia. Si no sabes contestar o piensas que son “hombres de 30 a 70 años”, la cosa se debe enfocar más.

Para ello, necesitas profundizar en la tipología de tus clientes, hacer preguntas a tus clientes actuales y pensar en tu cliente aspiracional y potencial. Una conjugación de estos factores unidos a una serie de preguntas clave terminarán por configurar tus potenciales compradores.

Después, debes pensar en tus objetivos de comunicación y el posicionamiento de marca al que quieres llegar como marca cuando un usuario acceda a tu ecosistema digital.

Para ello, debes pensar en una serie de estrategias en cada uno de los canales en los que vayas a tener presencia. Deberás analizar previamente a la competencia, la tendencia en tu sector y otra serie de variables que son importantes tener en cuenta. Asimismo, deberás analizar qué acciones has llevado hasta la fecha para medir y saber qué ha funcionado y qué no.

Esto será lo mejor para tomar decisiones acertadas en la estrategia digital.

Una vez analizas y planteas la línea a seguir, debes plantear qué acciones en concreto se llevarán a cabo para alcanzar esa estrategia. Es decir, la táctica que vas a desarrollar para alcanzar los objetivos marcados. Por ejemplo, si una de las partes estratégicas es tener presencia consolidada en social media, en el plan de acción debes desarrollar con qué acciones piensas conseguir los objetivos SMART. Aquí tienes un ejemplo de cómo enfocar una campaña de marketing orientada a ofrecer valor añadido al usuario con una fase inicial de educación (guía para ahorrar en la factura de la luz).

Tras ello, un plan de medición de KPI es lo más óptimo para empezar a medir todo lo que funciona y lo que no.

Evidentemente, una estrategia digital no está hecha para desarrollarse una vez y quedar escrita. Sino que debe ser un documento vivo, capaz de sufrir cambios y variaciones si la cosa no funciona como esperábamos. Para ello, tomar como referencia los KPI adecuados, permite mantener una coherencia en el proyecto digital.

Ahora ya lo sabes, desarrolla tu estrategia digital con eficacia y plantea acciones con sentido.